MAÑANA
Él es un Dios fiel, en quien no hay iniquidad; es justo y recto.
El que juzga con justicia. — Es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo para que cada uno reciba según lo que haya hecho por medio del cuerpo, sea bueno o malo. — Cada uno de nosotros rendirá cuenta a Dios de sí mismo. — La persona que peca, esa morirá.
Levántate, oh espada, contra mi pastor y contra el hombre compañero mío, dice el SEÑOR de los Ejércitos. Heriré al pastor. — El SEÑOR cargó en él el pecado de todos nosotros. — La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron. — ¡La misericordia se gloría triunfante sobre el juicio! — La paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro. — Dios justo y Salvador. No hay otro fuera de mí. — Sea justo y, a la vez, justificador del que tiene fe en Jesús. — Justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús.