MAÑANA
Aunque yo sea pobre y necesitado el SEÑOR pensará en mí.
Por el SEÑOR son afirmados los pasos del hombre, y él se complacerá en su camino. Si cae, no quedará postrado porque el SEÑOR sostiene su mano. — En el temor del SEÑOR está la confianza del hombre fuerte, y para sus hijos habrá un refugio. — ¿Quién eres tú para que temas al hombre, que es mortal; al hijo del hombre, que es tratado como el pasto? Te has olvidado ya del SEÑOR, tu Hacedor.
Yo estaré contigo para librarte. — ¡Esfuércense y sean valientes! No tengan temor ni se aterroricen de ellos, porque el SEÑOR tu Dios va contigo. Él no te abandonará ni te desamparará.
Yo cantaré a tu poder y alabaré de mañana tu misericordia; porque fuiste para mí un alto refugio y un amparo en el día de mi angustia. — Con cánticos de liberación me rodearás.