MAÑANA
¡Vengan, benditos de mi Padre! Hereden el reino que ha sido preparado para ustedes desde la fundación del mundo.
No teman, manada pequeña, porque a su Padre le ha placido darles el reino. — ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que lo aman? — Herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
El Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado. — Dios no se avergüenza de llamarse el Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad.
El que venza heredará estas cosas; y yo seré su Dios y él será mi hijo. — Me está reservada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, el Juez justo, en aquel día. Y no solo a mí sino también a todos los que han amado su venida. — El que en ustedes comenzó la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.