MAÑANA
Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida.
El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna. El tal no viene a condenación sino que ha pasado de muerte a vida. — El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
Dios es el que nos confirma con ustedes en Cristo y el que nos ungió; es también quien nos ha sellado y ha puesto como garantía al Espíritu en nuestros corazones.
En esto sabremos que somos de la verdad y tendremos nuestro corazón confiado delante de él. Amados, si nuestro corazón no nos reprende, tenemos confianza delante de Dios. — Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero está bajo el maligno.
En cuanto a ustedes, aun estando muertos en delitos, nos dio vida juntamente con Cristo. ¡Por gracia son salvos! — Él nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado.