MAÑANA
El SEÑOR les ha dicho: ‘Jamás volverán por ese camino’.
Si de veras se acordaran de la tierra de donde salieron tendrían oportunidad de regresar. Pero ellos anhelaban una patria superior; es decir, la celestial. Por eso Dios no se avergüenza de llamarse el Dios de ellos, porque les ha preparado una ciudad. [Moisés] prefirió, más bien, recibir maltrato junto con el pueblo de Dios que gozar por un tiempo de los placeres del pecado. Él consideró el oprobio por Cristo como riquezas superiores a los tesoros de los egipcios. — Pero el justo vivirá por fe; y si se vuelve atrás, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás para perdición sino de los que tienen fe para la preservación del alma. — Ninguno que ha puesto su mano en el arado y sigue mirando atrás es apto para el reino de Dios.
Pero lejos esté de mí el gloriarme sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien el mundo me ha sido crucificado a mí y yo al mundo. — Salgan de en medio de ellos, y apártense! dice el Señor. No toquen lo impuro, y yo los recibiré.
El que en ustedes comenzó la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.
DT. 17:16. He. 11:15, 16, 25, 26. — He. 10:38, 39. — Lc. 9:62. Gá. 6:14.—2 Co. 6:17. Fil. 1:6.