MAÑANA
Porque el SEÑOR da la sabiduría, y de su boca provienen el conocimiento y el entendimiento.
Confía en el SEÑOR con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. — Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos con liberalidad y sin reprochar, y le será dada. — Lo necio de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. — Dios ha elegido lo necio del mundo para avergonzar a los sabios, a fin de que nadie se jacte delante de Dios.
La exposición de tu palabra alumbra; hace entender a los ingenuos. — En mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti.
Todos daban testimonio de él y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca. —¡Nunca habló hombre alguno así! — Por él están ustedes en Cristo Jesús, a quien Dios hizo para nosotros sabiduría, justificación, santificación y redención.