MAÑANA
Hasta ahora no han entrado al reposo y a la heredad que les da el SEÑOR su Dios.
Este no es lugar de reposo. — Por tanto, queda todavía un reposo . . . para el pueblo de Dios. — Dentro del velo donde entró Jesús por nosotros como precursor.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay. De otra manera, se los hubiera dicho. Voy, pues, a preparar lugar para ustedes. Y si voy y les preparo lugar, vendré otra vez y los tomaré conmigo para que donde yo esté ustedes también estén. — Con Cristo, lo cual es muchísimo mejor.
Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos. No habrá más muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas ya pasaron. — Allí los impíos dejan de perturbar; allí descansan los de agotadas fuerzas.
Acumulen para ustedes tesoros en el cielo . . . porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón. — Ocupen la mente en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
DT. 12:9. Mi. 2:10. — He. 4:9. — He. 6:19, 20. Jn. 14:2, 3. —Fil. 1:23. Ap. 21:4.—Job 3:17. Mt. 6:20, 21.—Col. 3:2.