MAÑANA
No temas. Yo soy el primero y el último.
Ustedes no se han acercado al monte que se podía tocar, al fuego encendido, a las tinieblas, a la profunda oscuridad, a la tempestad, Más bien, se han acercado al monte Sion, . . . a Dios el juez de todos, a los espíritus de los justos ya hechos perfectos, a Jesús el mediador del nuevo pacto. — Jesús, el autor y consumador de la fe. — No tenemos un sumo sacerdote que no puede compadecerse de nuestras debilidades, pues él fue tentado en todo igual que nosotros pero sin pecado. Acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia para que alcancemos misericordia y hallemos gracia para el oportuno socorro.
Así ha dicho el SEÑOR, Rey de Israel, y su Redentor, el SEÑOR de los Ejércitos: Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios. — Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
¿No eres tú desde el principio, oh SEÑOR, Dios mío y Santo mío? — ¿Quién es Dios fuera del SEÑOR? ¿Quién es Roca fuera de nuestro Dios?