MAÑANA
No se verá contigo nada leudado ni levadura en todo tu territorio.
El temor del SEÑOR es aborrecer el mal. — Aborreciendo lo malo, — Apártense de toda apariencia de mal. — Miren bien que ninguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que ninguna raíz de amargura brote y cause estorbo, y que por ella muchos sean contaminados.
Si en mi corazón yo hubiera consentido la iniquidad el Señor no me habría escuchado.
¿No saben que un poco de levadura leuda toda la masa? Límpiense de la vieja levadura, para que sean una nueva masa, como lo son en realidad sin levadura; porque Cristo, nuestro Cordero pascual, ha sido sacrificado. Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con pan sin levadura, de sinceridad y de verdad. — Examínese cada uno a sí mismo, y coma así del pan y beba de la copa.
Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. — Tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, puro, apartado de los pecadores. — En él no hay pecado.