MAÑANA
¿Qué dios hay en los cielos o en la tierra que haga como tus obras y como tus proezas?
Porque, ¿quién en las nubes se comparará con el SEÑOR? Oh SEÑOR Dios de los Ejércitos, ¿quién como tú? ¡Poderoso eres, oh SEÑOR! Tu fidelidad te rodea. — Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni hay nada que iguale tus obras. — Por causa de tu palabra y conforme a tu corazón, has realizado toda esta gran cosa para darla a conocer a tu siervo. Por tanto, tú eres grande, oh SEÑOR Dios; porque no hay nadie como tú ni hay Dios aparte de ti, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídos.
Cosas que ojo no vio ni oído oyó, que ni han surgido en el corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que lo aman. Pero a nosotros Dios nos las reveló por el Espíritu. — Las cosas secretas pertenecen al SEÑOR nuestro Dios, pero las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos.