MAÑANA
Ciertamente el SEÑOR está presente en este lugar, y yo no lo sabía.
Porque donde dos o tres están congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. — He aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. — El SEÑOR le dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia? Si subo a los cielos, allí estás tú; si en el Seol hago mi cama, allí tú estás. — ¿Soy yo Dios de cerca, y no Dios de lejos?, dice el SEÑOR. ¿Podrá alguien ocultarse en escondrijos para que yo no lo vea?, dice el SEÑOR. ¿No lleno yo el cielo y la tierra?, dice el SEÑOR.
He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener. ¡Cuánto menos este templo que he edificado! — Así ha dicho el Alto y Sublime, el que habita la eternidad y cuyo nombre es el Santo: “Yo habito en las alturas y en santidad; pero estoy con el de espíritu contrito y humillado, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los oprimidos. — Ustedes son templo del Dios viviente.