MAÑANA
Y el mismo Señor de paz les dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos ustedes.
Gracia a ustedes y paz de parte del que es y que era y que ha de venir. — La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.
Jesús se puso en medio de ellos y les dijo: ¡Paz a ustedes! — La paz les dejo, mi paz les doy. No como el mundo la da yo se la doy a ustedes. No se turbe su corazón ni tenga miedo.
El Consolador, el Espíritu de verdad. — El fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz. — El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.
Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. Y él respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. ¿En qué, pues, se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, tu pueblo y yo? ¿No será en que tú vas con nosotros.