MAÑANA
El fruto del Espíritu es. . . bondad.
Sean imitadores de Dios como hijos amados. — Amen a sus enemigos y oren por los que les persiguen; de modo que sean hijos de su Padre que está en los cielos, porque él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.
— Sean misericordiosos, como también su Padre es misericordioso.
Pues el fruto del Espíritu consiste en toda bondad, justicia y verdad.
Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor por los hombres, él nos salvó, no por las obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino según su misericordia; por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo que él derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador. — Bueno es el SEÑOR para con todos, y su misericordia está en todas sus obras. — El que no eximió ni a su propio Hijo sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará gratuitamente también con él todas las cosas?